El Barcelona Supercomputing Center–Centro Nacional de Supercomputación está reforzando el impulso europeo hacia la computación de última generación mediante una formación que reunió a destacados actores de la investigación y la industria en torno a una visión estratégica compartida: avanzar en la tecnología de chips, fortalecer los sistemas de memoria y construir una experiencia en abierto y de referencia mundial.
La formación del BSC “It’s the Memory, Stupid”, reunió a 150 participantes y conectó tres iniciativas europeas y nacionales clave —The Digital Autonomy with RISC-V in Europe (DARE), Barcelona Zettascale Lab (BZL) y la EuroHPC Virtual Training Academy (EViTA)— en un esfuerzo coordinado para potenciar las capacidades europeas en diseño de procesadores, tecnologías de memoria y desarrollo de competencias en abierto.
La formación se basó en el marco de investigación Memory stress (“Mess”), reconocido como Best Paper Runner-up en el 57º International Symposium on Microarchitecture (MICRO-57). Asimismo, puso de relieve la creciente importancia de la memoria en la computación de alto rendimiento. A medida que los procesadores se vuelven más potentes, el movimiento y almacenamiento eficiente de datos determinan cada vez más el rendimiento global, un cambio especialmente visible en ámbitos como la inteligencia artificial, la investigación científica y la innovación industrial.
Además de las intervenciones del equipo de Memory and Accelerators del BSC, investigadores de INESC-ID abordaron distintos principios de modelado roofline de vanguardia, con especial atención al Cache-Aware Roofline Model. Por su parte, expertos en optimización del rendimiento de Intel presentaron Intel’s Top-Down method for performance analysis. Todos los ponentes coincidieron en que el rendimiento de la memoria es hoy uno de los factores determinantes de la potencia computacional: desde la modelización climática y la investigación médica hasta la simulación industrial, estos avances dependen cada vez más de un movimiento de datos más inteligente, y no solo de procesadores más rápidos.
Eduard Ayguadé, director del Departamento de Ciencias de la Computación del BSC, destaca: “Al combinar investigación, desarrollo de chips y formación abierta, el BSC y sus socios buscan garantizar que Europa no solo desarrolle tecnologías avanzadas, sino que también cultive la experiencia necesaria para desplegarlas. La formación refleja una estrategia más amplia destinada a vincular la innovación en hardware con ecosistemas de formación accesibles en todo el continente y posiciona al BSC como un nodo estratégico para las futuras capacidades de computación de Europa.”