El 16 de junio de 2026, el proyecto BZL celebró su evento final, titulado Hacia la era Zettascale: avances en el Barcelona Zettascale Lab, en Madrid, reuniendo a representantes de la industria y del sector público para presentar los principales resultados obtenidos y reflexionar sobre las conclusiones extraídas durante el desarrollo del proyecto. La sesión marcó el cierre oficial de la fase activa del proyecto, mostrando tanto los logros técnicos alcanzados como las principales lecciones aprendidas en los ámbitos del hardware, el software y el ecosistema.
A lo largo del evento, los participantes repasaron los principales resultados obtenidos en las distintas líneas de trabajo, destacando la evolución desde los conceptos iniciales hasta las soluciones implementadas. Las presentaciones pusieron de relieve el grado de madurez alcanzado por el hardware desarrollado y por las metodologías asociadas, así como su preparación para futuros diseños de chips, su optimización y su aplicación en futuras iniciativas impulsadas por el BSC.
Ese mismo día, y en el marco de las jornadas SARTECO, expertos de BZL impartieron también el tutorial «Tutorial BZL: Cómo ganar experiencia en RISC-V con el proyecto BZL«, ofreciendo a los asistentes una experiencia práctica con el ecosistema RISC-V desarrollado en el proyecto y reforzando así su compromiso con la transferencia de conocimiento y la implicación de la comunidad.
Logros del proyecto
El proyecto alcanzó con éxito sus principales objetivos, obteniendo resultados tanto en el desarrollo de hardware como de software. Entre ellos destacan el diseño, la implementación, la verificación y la fabricación de dos chips de prueba (Test Chips, TC): Cinco Ranch TC1 (de un solo núcleo) y Cinco Ranch TC2 (de doble núcleo). Paralelamente, se desarrolló una pila completa de software (software stack) para los diseños basados en RISC-V del BSC, lo que permitió dotarlos de plena funcionalidad a nivel de sistema y validarlos mediante casos de uso representativos.
«Las arquitecturas de computación emergentes dependen de una pila de software bien integrada para desplegar todo su potencial. Contar con un ecosistema de herramientas amplio y en constante evolución, que abarque múltiples ámbitos del software, es un elemento clave para facilitar el desarrollo de aplicaciones, mejorar el rendimiento y favorecer su adopción», afirma Xavier Teruel, responsable de Software del proyecto BZL y líder del grupo Best Practices for Performance and Programmability del Barcelona Supercomputing Center (BSC).
Más allá de los resultados técnicos, BZL consolidó un sólido núcleo de formación e investigación orientado a atraer y formar talento en el diseño de chips y el desarrollo de software para RISC-V, fortaleciendo el vínculo entre las universidades y la industria europea. Al aplicar metodologías inspiradas en las prácticas de la industria a lo largo de todo el proceso, la iniciativa demostró una sólida capacidad para diseñar chips avanzados destinados a la computación de altas prestaciones (HPC) y la inteligencia artificial (IA) utilizando nodos tecnológicos de vanguardia, reforzando así su papel como impulsora de la innovación y la excelencia tecnológica.
Talento y crecimiento del ecosistema
El proyecto también tuvo un impacto significativo en el desarrollo y la consolidación del talento. En total, 294 profesionales participaron en la iniciativa, con una elevada tasa de retención del talento tanto en el BSC como en la industria nacional y europea. Asimismo, el proyecto demostró una gran capacidad de atracción de talento, con una composición equilibrada de ingenieros internacionales (46,6 %) e ingenieros nacionales (53,4 %), reforzando su papel como polo de atracción para expertos tanto locales como internacionales.
Resultados del proyecto y líneas de trabajo futuras
El proyecto ha generado un amplio conjunto de resultados que seguirán aprovechándose en futuras iniciativas, como DARE, HIGHER, MicroNanoSpain, ODE4EC y los Centros de Excelencia Europeos en HPC, contribuyendo a la consolidación de metodologías mejoradas, al fortalecimiento de las infraestructuras y a la ampliación del conocimiento técnico.
De cara al futuro, se han identificado varias líneas de trabajo prioritarias, entre ellas el desarrollo de nuevos diseños e implementaciones de hardware como Cinco Ranch TC3, la mejora del soporte del sistema operativo y del software para plataformas RISC-V de nueva generación, y nuevas optimizaciones de la pila de software. Estas incluyen avances en compiladores (por ejemplo, un soporte mejorado para las extensiones vectoriales de RISC-V), sistemas runtime y modelos de programación, así como bibliotecas y frameworks para computación numérica e inteligencia artificial y aprendizaje automático (IA/ML). Por último, el proyecto abre el camino hacia la evaluación a gran escala en sistemas multinodo, lo que supone un paso importante para afrontar los retos de la computación distribuida y a escala de red.
«Este proyecto demuestra la capacidad de España para desarrollar, mediante una inversión pública coordinada y la excelencia científica, capacidades de primer nivel mundial en diseño de chips, computación de altas prestaciones (HPC) y tecnologías RISC-V, al tiempo que crea y retiene talento altamente cualificado tanto en el ámbito académico como en la industria»
El evento concluyó con una valoración compartida del impacto global del proyecto, que fue evaluado muy positivamente por los participantes. La iniciativa BZL finaliza habiendo cumplido sus objetivos y dejando una sólida base para impulsar futuras iniciativas de innovación, colaboración y desarrollo tecnológico en el ecosistema europeo de la computación de altas prestaciones y el diseño de chips.